En verano nuestros pies son los grandes protagonistas

Caminamos más, usamos sandalias o chanclas, pasamos tiempo en la playa o la piscina y, en muchas ocasiones, nuestros pies permanecen expuestos al calor durante horas.

Todos estos cambios pueden favorecer la aparición de molestias como sequedad, rozaduras, ampollas, hongos o incluso dolor al caminar. La buena noticia es que, con unos cuidados sencillos, es posible mantener los pies sanos durante toda la temporada.

Te contamos cómo conseguirlo.

Salud del pie en verano

1. Hidrata tus pies a diario

El sol, la arena, el agua del mar y el cloro de las piscinas pueden resecar la piel de los pies, favoreciendo la aparición de durezas y grietas, especialmente en los talones.

Nuestro consejo

  • Hidrata los pies cada noche antes de acostarte.
  • Insiste en talones y plantas.
  • Evita aplicar crema entre los dedos para no favorecer la humedad.

2. Cuida tus uñas correctamente

Durante el verano es habitual llevar calzado abierto, por lo que las uñas también requieren una atención especial. Un corte inadecuado puede favorecer la aparición de uñas encarnadas o pequeñas lesiones.

Recomendaciones

  • Corta las uñas rectas, sin redondear demasiado las esquinas.
  • No las cortes excesivamente cortas.
  • Utiliza utensilios limpios y desinfectados.
  • Si observas cambios de color o grosor, consulta con un profesional.

3. Prevén los hongos

El calor y la humedad favorecen la proliferación de hongos, especialmente en piscinas, duchas públicas y vestuarios. Los primeros síntomas suelen ser picor, descamación, enrojecimiento o cambios en las uñas.

Para prevenirlos

  • Utiliza siempre chanclas en zonas comunes.
  • Seca cuidadosamente los pies, especialmente entre los dedos.
  • No compartas toallas ni calzado.
  • Utiliza calcetines transpirables y cambia los que estén húmedos.

Detectar los hongos a tiempo facilita mucho su tratamiento.

4. Mantén a raya el sudor y el mal olor

Es normal que los pies suden más durante los meses de calor, pero un exceso de humedad puede favorecer la proliferación de bacterias responsables del mal olor y aumentar el riesgo de irritaciones.

Algunos hábitos que ayudan

  • Lava los pies diariamente.
  • Sécalos completamente antes de calzarte.
  • Alterna el calzado para que pueda ventilarse.
  • Utiliza calzado de materiales transpirables.
  • Si lo necesitas, existen desodorantes y antitranspirantes específicos para pies.

5. Evita rozaduras y ampollas

Estrenar sandalias, caminar largas distancias o utilizar un calzado poco adecuado son algunas de las principales causas de las rozaduras y ampollas durante el verano.

Aunque suelen ser lesiones leves, pueden resultar muy molestas e impedirnos disfrutar de las vacaciones.

Cómo prevenirlas

  • No estrenes calzado en excursiones o caminatas largas.
  • Utiliza zapatos que sujeten bien el pie.
  • Mantén la piel limpia y seca.
  • Protege las zonas de mayor roce si sabes que suelen darte problemas.

Si aparece una ampolla, evita romperla y protégela hasta que cicatrice.

6. Elige un calzado adecuado

Las chanclas son perfectas para la playa o la piscina, pero no están pensadas para caminar durante horas.

Un calzado sin sujeción puede provocar sobrecargas musculares, dolor en la planta del pie, molestias en los tobillos e incluso afectar a las rodillas o la espalda.

¿Qué debería tener un buen calzado de verano?

  • Buena sujeción del calzado.
  • Suela flexible y estable.
  • Materiales transpirables.
  • Espacio suficiente para los dedos.
  • Comodidad desde el primer uso.

Si vas a hacer turismo o caminar mucho, elige un calzado diseñado para ello.

7. Protege también tus pies del sol

Cuando aplicamos protector solar solemos pensar en la cara, los hombros o la espalda, pero muchas veces olvidamos los pies.

El empeine, los dedos y los tobillos también están expuestos a la radiación solar y pueden sufrir quemaduras.

Recuerda aplicar protector solar en estas zonas antes de salir de casa y reaplicarlo con la misma frecuencia que en el resto del cuerpo, especialmente después del baño.

8. Si tienes diabetes, extremalos cuidados

Las personas con diabetes deben prestar una atención especial a la salud de sus pies durante todo el año, pero especialmente en verano.

Una pequeña herida o una ampolla pueden complicarse si no se detectan y tratan a tiempo.

Recomendaciones básicas

  • Revisa los pies diariamente.
  • Lava y seca bien los pies, prestando atención al espacio entre los dedos.
  • Hidrata la piel, evitando aplicar crema entre los dedos.
  • No camines descalzo, ni siquiera en la playa o la piscina.
  • Utiliza un calzado cómodo y revisa que no produzca rozaduras.
  • Consulta con un profesional ante cualquier lesión, aunque parezca pequeña.

¿Cuándo conviene consultar?

Es recomendable pedir consejo al farmacéutico o acudir al podólogo si aparecen:

  • Dolor persistente al caminar.
  • Grietas profundas.
  • Hongos o cambios en las uñas.
  • Ampollas infectadas.
  • Uñas encarnadas.
  • Heridas que no cicatrizan.

Un tratamiento precoz puede evitar complicaciones y mejorar la salud de tus pies.

Disfruta del verano… empezando por tus pies

En Farmacia Albiñana podemos asesorarte sobre los productos más adecuados para el cuidado diario de tus pies, desde cremas hidratantes hasta protectores para rozaduras, tratamiento específico o productos para prevenir los hongos.

Porque cuidar de tus pies también es cuidar de tu bienestar.